« Septiembre 2008 | Main | Presidente Torrijo da la Bienvenida a Panamá »
Liahona de Septiembre 2008
By Infosud-Team | August 11, 2008
En la doctrina de la Iglesia, la fe y la búsqueda de conocimiento no
se contradicen, sino que son compatibles y se complementan.
Por Elder Cook, del Quorum de los Doce.
En la doctrina de la Iglesia, la fe y la búsqueda de conocimiento no se contradicen, sino que son compatibles y se complementan.
Cuando habló de fe, me refiero a la fe en el Señor Jesucristo. La fe y el conocimiento exigen un esfuerzo y una dedicación iguales. No podemos esperar que la fe sea el punto central para nosotros si todos nuestros esfuerzos se dedican al conocimiento, los deportes, los pasatiempos, la adquisición de dinero y otros intereses.
Quiero compartir con ustedes cinco principios que creo son esenciales para poner la fe en el Señor Jesucristo en el centro de sus vidas mientras procuran diligentemente adquirir conocimiento.
1. Entiendan que en verdad existe la oposición en todas las cosas. Las decisiones que tomen son cruciales.
Ustedes se encuentran en una etapa de la vida en la que se les presentan muchas opciones para algunas de las decisiones más importantes que han de tomar; esas decisiones son la clave para su futuro y su felicidad.
AI acercarse al fin de su vida, el profeta Lehi enseño esto: “Porque es preciso que haya una oposici6n en todas las cosas” (2 Nefi 2:11).
Y después continua diciendo: pues, los hombres son libres según la carne; y les son dadas todas las cosas que para ellos son propias. Y son libres para escoger la libertad y la vida eterna, por medio del gran mediador de todos los hombres, o escoger la cautividad y la muerte, según la cautividad y el poder del diablo; pues el busca que los hijos de los hombres sean miserables como el (2Nefi 2:27).
Sabemos que hubo una guerra en los cielos relacionada con el plan de acción; por eso, no es de extrañar que lo5 principios religiosos que se han enseñado en esta, la ultima dispensación, se vean atacados con saña desmedida.
El presidente Gordon B. Hinckley (1910-2008) les hizo esta promesa: “… aquí están ustedes, en el umbral de sus vidas maduras…, se preocupan por los estudios, por el matrimonio, por muchas cosas. Les hago la promesa de que Dios no los abandonara si caminan por Sus senderos con la guía de Sus mandamientos.1
2. Fortalezcan su testimonio para que este sea la base de todas las decisiones que tomen.
La base de toda decisión importante que tomen es su testimonio de Jesucristo y de la restauración de Su evangelio por medio del profeta José Smith. El Libro de Mormón es un elemento esencia1 en ese testimonio.
Cuando tema quince años, me di cuenta de la importancia de tener un testimonio del Libro de Mormón, de José Smith y del Salvador, y comprendí el efecto que eso tiene en nuestras decisiones.
Joe, mi hermano, tenía veinte años. Esa era la época de la guerra de Corea, y solo un joven de cada barrio podía ir a cumplir una misión; los otros tenían que estar disponibles para el servicio militar obligatorio. En nuestro barrio, ya había salido un muchacho a principios de año y, como el cumpleaños de mi hermano era en septiembre, el no creía que pudiera tener la oportunidad de prestar servicio misional.
El presidente de la estaca lo llama un día y le dijo que uno de los barrios no había usado su cuota y que tal vez el podría ir a la misión. En aquellos días, los misioneros recibían el llamamiento a los veinte años; mi hermano era un buen estudiante y acababa de llenar la solicitud para entrar en la facultad de medicina. Nuestro padre, que no era activo en la Iglesia, se había preparado económicamente para ayudarle a pagar los estudios y quedo desilusionado cuando supo de la conversación con el presidente de la estaca; incluso aconsejo a Joe que no fuera a la misión, insinuando que haría mas el bien yendo a la facultad de medicina.
Aquel fue un asunto muy importante en nuestra familia. Esa noche mí hermano y yo hablamos sobre la posible decisión; el es cinco años mayor que yo, así que la conversación se concentro más que nada en su manera de pensar. Al analizar la situación, llegamos a la conclusión de que si Jesucristo era un gran hombre pero no era divino, si José Smith era un maestro maravilloso pero no un profeta, y si el Libro de Mormón contenía muy buenos consejos pero no la palabra de Dios, entonces papa tenía razón, sería mejor ir a la facultad de medicina. Pero si Jesucristo Jose Smith es Profeta y si el Libro de Mormón era la palabra de Dios, era más importante que aceptara el llamamiento y proclamara el Evangelio.
Más que nada esa noche yo quería saber las respuestas a esas preguntas que siempre había creído en la divinidad de Jesucristo en José Smith y en el Libro de Mormón, recibir la confirmación del Señor. Esa noche el Espíritu testifico a mi alma sobre el Salvador y la divinidad del Libro de Mormón y de que José
Smith fue un profeta.
Mi hermano recibió el mismo testimonio y tomo la decisión de prestar servicio en una misión. Dicho sea de paso, cuando regreso de la misión, ingreso en la facultad de medicina. AI cumplir yo los veinte años, mi padre se sintió feliz de verme ir a cumplir una misión.
3. Procuren adquirir conocimiento, diligente, sabia y humildemente.
El conocimiento ha sido siempre importante, y hoy en día estamos en el umbral de una extraordinaria tecnología nueva e interesante. Ciertamente, esa revolución tecnológica puede traer consigo beneficios enormes para la Iglesia y para nuestros semejantes. Ya sea antiguo o nuevo, el conocimiento es importante.
4. AI tomar sus decisiones, sigan el consejo del Profeta.
Tal como era característico del presidente Hinckley con su actitud positiva de líder, continuo diciendo:
“No debemos darnos par vencidos. No debemos desalentarnos. Nunca debemos rendirnos a las fuerzas del mal… aunque eso signifique quedarnos solos, debemos hacerlo. “Pero no estaremos solos”.
Los profetas no hablan solo para nuestros días, sino que nos dan consejos que serán una bendición para nosotros y para nuestros hijos en el futuro y a través de las eternidades.
Si seguimos al Profeta, podemos contemplar el futuro con gran optimismo.
5. Vivan de tal modo que la Expiación sea totalmente eficaz para ustedes.
La justificación por malas decisiones no tendrá eficacia, pero el arrepentimiento sí.
Los que se arrepientan serán particularmente bendecidos por la Expiación. Sin ella, el principio eterno de La justicia exigirá un castigo (véase Alma 42: 14); por causa de la Expiación, la misericordia prevalece para los que se han arrepentido y les permite regresar a la presencia de Dios (véase Alma 42:15).
Todos hemos pecado, y solamente por medio de la Expiación podemos obtener misericordia y vivir con Dios. Hasta ahora recuerdo el gran amor que tenía mi abuelo por el Salvador y la gratitud que sentía por la Expiación.
Personalmente testifico de la divinidad del Salvador y de la realidad de la Expiación, y espero que ustedes consideren con prudencia y oraci6n las importantes decisiones que tienen par delante.
Para leer el mensaje completo compra o descarga de internet, la Liahona de Septiembre del 2008
Topics: Escrituras |
Comments
You must be logged in to post a comment.

